Cultivando emociones positivas

Por Alicia Infante

 

Uno de los regalos que me ha dado mi práctica de atención plena o Mindfulness es el cultivo de emociones positivas.

 

Gracias al Mindfulness, aprendí que los seres humanos, por naturaleza y para sobrevivir, tenemos un sesgo negativo y que, por lo mismo, la felicidad se cultiva.

 

Una buena forma de cultivar la felicidad es contactando con nuestras emociones positivas, como la compasión, el agradecimiento y la apreciación de los momentos agradables que, a lo largo de nuestro día, son muchos, y a los cuales prestamos poca atención, pues, tendemos, por naturaleza, a notar más lo desagradable que lo agradable.

 

Una buena forma de cultivar las emociones positivas y fortalecer el músculo de la felicidad es hacer una lista diaria de cinco cosas que yo haya disfrutado o que pueda agradecer.

 

A partir de esta práctica consciente, que procuro hacer todos los días, me doy cuenta, cuando vienen momentos difíciles, de que puedo hacerles frente con mucha más objetividad, sin perder de vista todo lo demás que sí funciona.

 

Comúnmente, nos dejamos secuestrar por los momentos desagradables y perdemos el horizonte, desconectándonos de nosotros mismos y de los demás.

 

Cultivar emociones positivas nos ayuda a tener un mejor vínculo con nosotros mismos, a decidir, deliberadamente, estar atentos a todo aquello que nos proporciona placer o bienestar; y nos da la posibilidad de que este placer y bienestar crezcan, pues aquello en donde ponemos nuestra atención crece y es nuestra decisión elegir hacia dónde queremos dirigirla.

 

Para mí, fue muy revelador darme cuenta de que el sesgo negativo es, por así decirlo, natural en los seres humanos, y que ha tenido la intención positiva de la sobrevivencia. Es por eso que la felicidad se cultiva y, cultivarla, es una decisión consciente de cada uno de nosotros. De manera que ser felices es nuestra decisión y responsabilidad, no depende de ninguna circunstancia externa y mucho menos de otra persona o personas.

 

Los invito a sembrar esta semilla haciendo diariamente una lista de cinco cosas que agradecer, y desearle, por lo menos a una persona cada día, que esté bien, que tenga salud y bienestar. Hacer esta sencilla práctica con regularidad, fortalecerá el músculo de su felicidad y armonía interior.

 

Alicia Infante

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Acerca de Alicia Infante

Alicia Infante
Diseñadora de modas de origen, la inquietud por conocerme mejor, me llevó a estudiar psicología a una edad madura. Terminé la maestría en terapia de pareja y a lo largo de todos estos años de estudio he descubierto que somos seres con infinitas posibilidades. Son estas posibilidades que se han abierto en mi vida las que comparto día a día con mis pacientes en una mágica retroalimentación que sana nuestras almas. Al ser de corriente Junguiana, parte de esta magia ha sido aprender a reconocer todos los arquetipos que viven dentro de mí en su lado tanto luminoso como oscuro para ir, poco a poco, integrándolos en un proceso de mucha riqueza personal no exento del dolor que implica a veces el crecimiento espiritual.