Cuarzos: estabilizadores del colapso del tiempo

Por Nina Llinares

 

Los cuarzos se formaron hace millones de años en las entrañas de la Tierra, cuando esta se mantenía sobre su eje en un giro equilibrado y a una velocidad constante a 7,5 hertzios. Actualmente, en su elíptica, la Tierra se encuentra por primera vez (que se tenga constancia) tan cerca del Sol, que su velocidad se ha incrementado, lo cual provoca una aceleración de partículas que repercute a nivel específico en la aceleración del tiempo y, por lo tanto, en la aceleración molecular, atómica y celular de todos los cuerpos físicos… ¡a excepción de los cuarzos! Ellos, los minerales, particularmente los de la familia del cuarzo y los que contienen en su composición química abundancia de sílice, mantienen su vibración constante.

 

En Cristaloterapia, cuando los situamos sobre los centros vitales del cuerpo físico, también cuando los sostenemos entre nuestras manos al meditar, para relajarnos, para conectarnos con su esencia a través de la visualización creativa, y cuando los incluimos en nuestros espacios de trabajo, casa, dormitorio, etc., los cuarzos nos aportan una frecuencia de resonancia constante, o sea, nos aportan equilibrio y estabilidad energética.

 

¿Por qué? Es sencillo y natural: ellos ya están estabilizados. A ellos no les afecta ni la ley de la gravedad, ni la ley del tiempo, son multidimensionales, eternos, a menos que se nos rompan; además, no enferman, no se mueren, no se marchitan con el paso del tiempo, sencillamente porque el tiempo no les afecta. La aceleración de partículas no les afecta. El salto cuántico que está dando el planeta Tierra y nosotros, los seres humanos, no les afecta, siguen manteniendo la estabilidad.

 

Todos los científicos de todos los países saben que el tiempo se ha acelerado; sin embargo, los gobiernos no pueden decir nada porque sería un caos. Científicamente, se sabe que el día ya no dura 24 horas sino 16 (quizá menos), aunque el reloj siga marcando igualmente las horas de manera “normal”. Cada gobierno, en la mayoría de países, mantiene el cambio de horario dos veces al año como medida de ahorro de energía. Sería impensable poder dar esta información “legalmente”, por el desconcierto que provocaría ajustar todo tipo de horarios (de trabajo, de trenes, aviones, relojes) a una jornada de 16 horas en lugar de 24. Así es que, aunque todos notamos que el día pasa volando, que las semanas se suceden rápidamente, que las estaciones transitan aceleradamente, que apenas nos da tiempo de realizar nuestras responsabilidades personales (sobre todo en las ciudades donde vivimos bañados, inmersos, literalmente, en un océano de radiaciones de toda medida de longitud de onda), nada de esto va a ser “oficial”.

 

Bien, la lección-examen, es dar el salto cuántico de manera natural, permitiendo que el tiempo obre a nuestro favor y no en contra.

 

¿La fórmula?: fluir, sencillamente fluir, no quejarnos, pues todo es energía, la queja solo ralentiza en la velocidad absurda tanto de acontecimientos, como de pensamientos, como de sentimientos y acciones en nuestra vida personal. Se trata de conseguir centrarnos cada vez más en el eterno AHORA. Ese es el secreto del salto cuántico: integrar, en equilibrio y armonía, la tercera dimensión de consciencia con la cuarta dimensión, vivir en un espacio en donde la medida de tiempo que tenemos que incorporar es el Ahora; fluir, confiar y seguir en la acción a pesar de todo y de espaldas a nada.

 

Si estamos vivos aquí y ahora, es porque desde el plan evolutivo de nuestra alma, tenemos los recursos necesarios para vivir e integrar esta aventura de cambio. Lo demás, son los miedos del ego y las trabas de la mente racional.

 

Los cuarzos nos ofrecen su energía de estabilidad, solo hay que encontrar el momento, cada día, de regalarnos un tiempo. Calidad de tiempo en lugar de cantidad, para cerrar los ojos sintiendo nuestro cuarzo entre las manos, resonando con su energía transparente, afín a nuestro corazón.

 

Nina Llinares.

 

Deseo que te haya gustado. Si te interesa este mundo cristalino, te encantará mi libro de las MAESTRÍAS DE LOS CUARZOS, Editorial EDAF. Puedes echarle un vistazo en el apartado “libros” de mi web: www.ninallinares.com

 

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Acerca de Nina Llinares

Nina Llinares
Nina Llinares nació en Alcoy (España), es Escritora y Profesora de Enseñanza Privada de Técnicas Holísticas (Técnicas atlantes, canto sagrado para mujeres, master Reiki, cristaloterapia, floral, y cromoterapia, entre muchas técnicas más). Desde 1990 imparte sus actividades en España, Argentina, Uruguay, México e Inglaterra (Glastonbury). En estos y otros países de Latinoamérica y Europa participa en congresos, programas de radio y televisión, en la divulgación de los temas basados en sus libros: Almas Gemelas, Niños Índigo y Cristal, Alquimia del Alma: el poder del Yo Soy, Masaje Atlante y 15 títulos más.