Crisis y renaceres

Por Bruno Díaz

 

Estos días he estado abocado a mis sesiones de terapia habituales y a diferentes grupos que se han formado a raíz de los acontecimientos de este muy intenso septiembre en la Ciudad de México.

 

Con frecuencia, dentro de esta crisis nacional, y evidentemente social, familiar y personal, observo y vivo muy diversas reacciones, y, en todas y cada una de ellas, me parece ver cómo la crisis es una especie de depurador, que trae a la consciencia las vivencias antiguas no asimiladas, los pendientes, tanto emocionales como materiales, y todo aquello que, por evasión, desconocimiento o negligencia, hemos ido postergando: todo el miedo y todo el amor.

 

La “polaridad”, sombra y luz que, dentro del tiempo revuelto de las crisis me parece más fácil distinguir, más que polaridad, dos momentos de lo mismo, como el pendular del reloj de pared, del niño en el columpio y de la sonrisa que acuna el tiempo y lo duerme, hasta que parece no existir, o la mueca que trata de hundir sus comisuras en la tierra, tal vez para darnos cobijo durante las tristezas.

 

Durante estos días extraños, empolvados, dolientes y brillantes, dulces, dramáticos y exultantes, he visto una vez más cómo las rutinas nos dan seguridad y, esa seguridad, luego encarcela el corazón. Es decir, las rutinas nos absorben y dejamos de ver al otro, a los otros, y cuando la rutina se quiebra, es cuando vemos al otro y nos vemos también dentro del otro.

 

La crisis puede volvernos a un tiempo humano que atraviesa todas las horas, hasta volverlas instantes eternos, y a un espacio humano, que inter-penetra, acompaña y abraza también cada uno de los espacios por los que transitamos y en los que nos establecemos.

 

He observado y sentido que, detrás de cada miedo, hay un valor, un anhelo profundo, como la señora que, detrás de su desesperación, escondía su miedo a perder la posibilidad de abrazarse con sus hijos; la joven madre que, detrás de su palpitar desbocado y su mirada fuera de foco y ojos fuera de sus cuencas, encontró que estaba la posibilidad de perder a su pequeño y a su marido… la paz.

 

La amistad, la calma, la libertad, la pasión, la certeza, la calma, la familia, cuando vemos esto amenazado, surge el pánico, miedo, pasmo… Esta, y todas las crisis, subrayan lo que en verdad importa, lo que es invisible y que trasciende.

 

La próxima vez que te incomodes, pelees, temas, luches, te desesperes, te recomiendo que busques qué valor, qué relación valiosa en ti sientes tambalear, y que mejor abraces eso que sí tienes, eso que sí quieres. Así, si hay que luchar, escapar o desaparecer, lo harás abrazando el amor y no desde el miedo, solito, aislado y aislante. También, la próxima vez que ames, estés en paz y calma, abraces ese instante eterno donde todo parece en su lugar, no porque todo mágicamente lo esté, sino porque tú lo estás, y desde ahí miras el aspecto de maravilla y gozo que es esto que llamamos existencia.

 

PD: Es importante señalar que una crisis no se va sola, necesita consciencia y compromiso. En ocasiones es imprescindible el acompañamiento terapéutico para no repetir ciclos dolorosos.

 

Bruno Díaz
Los Parajes del Alma

¿Le quieres escribir a Bruno? Este es su correo electrónico: bruno_d77@hotmail.com

 

Comments

comments

Acerca de Bruno Díaz

Bruno Díaz

Soy Psicólogo de-formación (con y sin guion) y estoy entrenado en psicoterapia transpersonal, ericksoniana y junguiana arquetípica. También soy terapeuta floral.
En cada formación (y en la vida), he aprendido y sigo aprendiendo, que hay “algo” muy genuino que empuja desde dentro para ser vivido y así tomar ciertas sendas que nos llevan a lugares de Plenitud. Y también, que ese “algo”, a veces se conduce o se inspira (en el mejor de los casos), pero que también se modifica, reprime o esconde, llevando a lugares de sufrimiento repetitivo.
Mi trabajo es acompañarte a darle voz a lo que para ti es genuino y auténtico y que, a veces, aunque te suene extraño toma el disfraz de síntoma, sufrimiento o complicación. Cuando le damos voz, podemos escuchar ese algo, que ansiaba ser reconocido, nombrado y escuchado y que tiene muchas cosas que enseñarnos…
Para consultas escríbeme a bruno_d77@hotmail.com