¿Corriendo lejos de ti?

Por Ana de la Macorra

La soledad es el imperio de la consciencia.
Gustavo Adolfo Bécquer

Se considera que una persona está sola cuando no tiene comunicación con otras personas, cuando siente que no pertenece a algún grupo, o cuando las relaciones que tiene no le satisfacen ni le dan seguridad.

Pareciera que la soledad es más bien una experiencia subjetiva, pues hay gente que dice sentirse ‘sola’ en medio de un grupo de amigos o familia, o que están con alguien y se sienten incomprendidas, vacías, porque no disfrutan de esa compañía; y por otro lado, existe gente que está sola y sin embargo no siente soledad. ¿De qué depende que alguien se sienta o no sola?

En general, la soledad se ve como algo desagradable, similar a la depresión y que puede desatar mucha ansiedad. Tal es la reputación de la soledad, que la mayor parte de la gente vive huyendo de ella, aceptando vivir infiernos que podrían terminar si tan solo se atrevieran a vivir algún tiempo de soledad.

¿Por qué asustará tanto? Es cierto que la naturaleza humana requiere del “otro” para saber de sí mismos, para cubrir necesidades de afecto y afianzar la autoestima. Pero la soledad también es una gran maestra, y con tanto miedo la evitamos, que no nos damos la oportunidad de conocer la sabiduría que en ella se contiene. Sabiduría, sobre todo, de ti.

El Cháman y terapeuta transpersonal José López Guido, comenta en su libro La Magia del Amor que “cuando sentimos soledad, sentimos nuestro interior”, y que es de esto de lo que realmente huimos. No queremos tener nada que ver con nuestra historia y al estar a solas, confrontamos nuestro pasado. En la soledad afloran todos esos sentimientos que vivimos negando, y claro que es fuertísimo; por eso los hemos escondido. Sin embargo, estos seguirán existiendo dentro de nosotros mientras no los enfrentemos y saquemos a la luz de nuestra consciencia, para liberarlos, para trascenderlos.

Huir de tu interior es como puedes llegar a vivir la adicción a la televisión, al teléfono o a cualquier actividad que te distraiga de tu soledad y de tu estar contigo en continuo diálogo, sintiéndote.

López Guido recomienda: “En el momento en que se siente la soledad no hay que luchar para que se aleje, sino todo lo contrario: hay que iniciar actividades donde se produzca”. De esta manera sabrás de qué sentimiento o recuerdo estás huyendo y así podrás dejártelo sentir de lleno para que conscientemente, lo transmutes en aceptación, perdón y paz.

De esta manera irás cambiando tu percepción de la soledad. Ella será tu mejor aliada para deshacerte de cargas energéticas inconscientes, viejas y dañinas. La soledad se puede convertir en momentos de reflexión y plática contigo… Si estás contigo mismo o misma, estarás acompañándote de ti y a ti. Así que lánzate a crear momentos de quietud externa y ve poco a poco conociendo más de tus sueños, de lo que es importante, y soltando todo lo que te separe de tu paz.
López Guido, José. La Magia del Amor. El Manantial, Grupo Editorial: México 2000.

La soledad es la compañía de uno mismo.
Ana de la Macorra

Si quieres…

  1. Planea pasar un día totalmente en soledad y sin nada que hacer.
  2. Quita el timbrado del teléfono, apaga el celular.
  3. Si se te antoja, pon música.
  4. Por supuesto, no enciendas ni la televisión ni la radio.
  5. Deja que te dé la ansiedad, no pasa nada. Te darás cuenta que solo es una idea banal.
  6. Pregúntate qué es lo que sientes detrás de la ansiedad: ¿Miedo? ¿Coraje? ¿Dolor? ¿Abandono?… Date permiso de sentirlo y llorarlo.
  7. Cuando termines de limpiar tu interior, cierra los ojos y respira profundamente, exhala la incomodidad y llénate de tu paz.
  8. Quédate unos momentos sintiendo la calma que llega a tu vida.
  9. Ahora, ya ponte a disfrutar de estar contigo y consiéntete: date un baño de tina o ponte a leer algo rico o a caminar cerca de los árboles.

Tú sabrás qué es lo que quieres hacer en compañía de ti misma/mismo. Disfruta de tu estar en compañía de ti.

Este texto, escrito por Ana de la Macorra, se publicó por primera vez en la Revista Fernanda, México.

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Acerca de Ana de la Macorra

Ana de la Macorra
Poeta, escritora y psicóloga clínica, Ana de la Macorra, ha dedicado su carrera al servicio del crecimiento humano y la expansión de la consciencia. Entre su extenso currículo, sobresalen sus más de 25 años de experiencia como psicoterapeuta; la autoría y publicación de los libros Hondos los Suspiros y DIOSOY: ser esencia y en presencia; así como su papel como directora, fundadora y editora del primer sitio integral en servicios de crecimiento humano www.serluna.com