¿Cómo te llamas?

Por Bruno Díaz

 

Antes de responder como acostumbras, espera un poco…

 

No te pregunto acerca de ese sonido de vocales y consonantes por medio del cual volteas en la calle más atestada o en la calma de una conversación amistosa. Ni me refiero al nombre que has recibido de tus padres, que es una especie de traje, cosido de sus sueños, desvelos, infiernos y cielos. Tampoco a la manera en que te presenta un amigo con otra persona, entonando, musicalizando “tu nombre”, o, cuando tus papás lo decían con voz cortante, cuando hacías algo que ellos consideraban “malo”… Lo que te pregunto, es: ¿cómo te llamas a ti mismo?, más allá del nombre.

 

¿Te llamas “loco” o “loca” cuando las cosas se salen de los cercos de lo impuesto? O, tal vez, te llames a ti mismo, loca o loco, cuando tu alma sale de tu cuerpo en la pista de baile; al mirar una puesta de sol, ¿te llamas “tonta” o “tonto” por no poder hacer algo que supones deberías de hacer o te llamas tonto o tonta, por seguir neceando con cosas que no resuenan tanto contigo?

 

¿Te llamas a ti mismo “chingón” o “chingona” cuando haces algo, que rompe con el orden necesario para convivir, y te aprovechas del respeto de los demás? O, ¿te llamas chingón o chingona, cuando, a pesar de las voces que te alejan de ti, tú sigues tus propios susurros?

 

¿Te llamas con una amorosa voz, para que llegues, desde las cuevas donde te abandonaste, y poder sanar tus heridas? O, ¿te llamas con una temblorosa, cortante y agresiva voz: “Agh, eso te pasa por tonta”?

 

¿Te llamas con una voz de miel o de amargo veneno? La primera, ofrece nutrición a pesar de todos los pesares, la segunda se queda en el sufrimiento, recreándolo hasta el infinito.

 

¿Te llamas con saliva de lava, queriendo como consumirte cuando pronuncias tu nombre, o desde la gélida voz de los hielos desmemoriados de tu pasado? ¿Te llamas con la voz llena de pasado o anhelando eso que llamas futuro? ¿Cómo sería llamarte a ti mismo, con una voz llena de presente?

 

¿Te llamas desde la piel, o los músculos, desde los huesos o la médula? O,¿te llamas desde el Silencio atronador donde mana toda voz?

 

¿Ahora puedes ver a lo que me refiero? La próxima vez que te pregunten “¿Cómo te llamas?”, además de contestar tu nombre, podrías dejar que la pregunta rebote en tu interior, para que encuentres efectivamente cómo te llamas y desde dónde te llamas.

 

Bruno Díaz

 

Visita a Bruno en su página de Facebook: Los parajes del Alma o escribe a su correo bruno_d77@hotmail.com

 

 

Comments

comments

Acerca de Bruno Díaz

Bruno Díaz
Soy Psicólogo de-formación (con y sin guion) y estoy entrenado en psicoterapia transpersonal, ericksoniana y junguiana arquetípica. También soy terapeuta floral. En cada formación (y en la vida), he aprendido y sigo aprendiendo, que hay “algo” muy genuino que empuja desde dentro para ser vivido y así tomar ciertas sendas que nos llevan a lugares de Plenitud. Y también, que ese “algo”, a veces se conduce o se inspira (en el mejor de los casos), pero que también se modifica, reprime o esconde, llevando a lugares de sufrimiento repetitivo. Mi trabajo es acompañarte a darle voz a lo que para ti es genuino y auténtico y que, a veces, aunque te suene extraño toma el disfraz de síntoma, sufrimiento o complicación. Cuando le damos voz, podemos escuchar ese algo, que ansiaba ser reconocido, nombrado y escuchado y que tiene muchas cosas que enseñarnos… Para consultas escríbeme a bruno_d77@hotmail.com