Clase 4 del curso Ámate a ti mismo

Por José Luis Villanueva

 

Afanosamente, el humano ha estado buscando una respuesta acerca de qué es el amor. De igual manera, ha estado buscando al ser o seres que se lo expresen y, en los humanos, siempre ha estado presente el amor.

 

Esta clase es una abierta invitación a sentir y vivir en amor. El amor se genera en la parte más sublime de tu Ser, ya que el amor se manifiesta a voluntad en tu parte divina y es tu parte humana quien lo actúa.

 

Ahora, como ser humano, el parámetro que tienes de este sentimiento es el de la parte opuesta al sentimiento odio, al cual nos referimos en las dos clases anteriores.

 

A través de tus vivencias, has encontrado ante ti diversas actuaciones o manifestaciones de este sublime sentimiento; por ejemplo: las caricias de alguno de tus padres, un amanecer, la aceptación y comprensión de un amigo, la enseñanza de un maestro, el encuentro con tu amante, la belleza de una flor, la sonrisa de un niño, el murmullo de un río, el viento que acaricia tu cuerpo, la luz y el calor del sol, el azul del cielo, el brillar de las estrellas, el calor del fuego, el contenido de un poema o una frase en la cual te expresan que te aman, el canto de una ave que te invita al despertar de un nuevo día, y un gran etcétera. Estas son tan solo algunas de las expresiones del amor que el humano alguna vez en su vida ha experimentado. Con una de ellas basta para que el hombre o la mujer se incline en la balanza hacia el amor, pues el Ser es creado en el amor y para el AMOR.

 

Ejercicio:

 

Situado en el lugar en donde te sientas a gusto, comenzarás a relajarte a través de respiraciones rítmicas y música tranquila. Recorrerás mentalmente y atraerás a tu pensamiento los momentos en los cuales hayas tenido alguna manifestación de este sublime sentimiento, puede ser uno o varios.

 

Sentirás cómo llega a ti ese amor, cómo te rodea, cómo creces, cómo te embelleces y bendecirás y darás gracias a nuestro Padre, porque en alguna ocasión, o porque siempre, ha estado presente en tu vida el AMOR.

 

Trabajarás en esto toda la semana recreándote en el aspecto positivo de tu Ser.

 

Atrás quedó el sentimiento odio y con esto la tristeza, los celos, el rencor, las envidias, etc.; solo queda el amor.

 

Ahora, siente lo profundamente que te AMAS A TI MISMO con todas tus grandezas y carencias. Sabe que eres un Ser al que han amado, aman y amarán, y desde allí, empieza el conocimiento de la grandeza que la Fuente Creadora proyectó en ti. En SU AMOR, tú eres AMOR. En la TOTALIDAD… todo es amor.

 

Aprovecha este instante y date cuenta de que este sentimiento que tú tanto anhelas, lo tenías ante ti y en ti, y no lo habías detectado.

 

No odias, ya lo que, a raudales, nuestro Padre nos da a cada instante. No odias, lo que basta tienes para dar; solo regocíjate repartiéndolo a tu paso y recuerda esto: Amor… ¿no es acaso ese sentimiento que vibra en tu ser cuando convencido estás de que todo lo que te rodea responde a un decreto divino? ¿No es ese sentimiento que te permite descubrir quién eres? ¿No es acaso el poder en ti? Todo aquello que construye es AMOR. Amor es todo aquello que te produce placer. Amor es todo aquello que te indica armonía. Amor es el Ser que no depende tan solo de un estímulo externo, ya que ama lo bello y lo que aparentemente no lo es; ama la bondad y a lo que aparentemente no lo es. Este es el auténtico, real y único AMOR, ¡VÍVELO!

 

José Luis Villanueva

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Acerca de José Luis Villanueva

José Luis Villanueva
Nació en México el 16 de enero de 1960; gurú de profesión (como él decía alegremente después de su despertar espiritual en marzo de 1985). Los últimos siete años de su vida como humano los dedicó, por completo, a transmitir su enseñanza de Amor y expansión de consciencia a quienes la quisieran recibir así como a elevar la vibración del planeta. Durante todos esos años impartió gratuitamente varios cursos: “Ámate a ti mismo” y “Pensamiento Creativo” y “Ser Consciente Creativo”, además de dar diario meditaciones, pláticas, conferencias a enormes grupos de personas tanto en México como en Estados Unidos. Realizó varios viajes por casi todo el mundo compartiendo su vibración de Amor a todos los lugares que visitó. José Luis dejó su cuerpo el 27 de junio 1992 para estallar en miles y miles de partículas de LUZ que hoy brillan a través de cientos de seres humanos y no humanos. Si cierras los ojos, respiras a manera de suspiro y abres tu corazón, podrás conectar con su energía y sentirás vibrar el Amor más puro y alto... eres tú mismo.