Agradecer la Vida 2a parte

Por José Marti

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Cuando vayas a dormir, prepara a tu mente para que en el sueño no se desvíe terminando el día, agradeciendo. Y cuando despiertes, que sea lo primero, desde el corazón, verdaderamente sintiéndolo que tu primer pensamiento, tu primera emoción que llene todo tu cuerpo y todo tu espacio, sea “gracias porque estoy viva/vivo”.

Continúa así el día, agradeciendo tu vida y la de los demás, y del todo que te rodea, nada más la vida. No los eventos, no sus actos; la vida.

Tres días.

Parece poco, parece increíble que en tres días puedas lograr un milagro. Así de poderosa eres, así de poderoso es el poder que te tiene aquí con vida. Es simplemente ponerle atención, inténtalo.

Aparecerán emociones, por supuesto; enojos, reclamos, obsérvalos también como manifestación de la vida y agradécelos así. Ya no los juzgues y déjalos pasar. Mientras humanos seamos viviremos eso, el secreto es cómo lo vives, consciente de que está sucediendo y agradeciéndolo como parte de la vida.

Ya no más de tu expectativa o de tu deseo de la vida, y te integras así a la vida entera ya no te separas. No es que todo tenga que ser perfecto para descubrir el cielo es, en lo imperfecto, que la perfección se descubre a sí misma cuando se sabe una con todo lo creado.

Querer cambiar al mundo, querer cambiar al otro, o incluso a ti mismo, es poner la atención en algo que está mal y que no debe ser así, le das poder al punto de vista de tu carencia de tu ego, que no juegue más contigo; ten el valor, de dejarlo todo, de soltar todo, y aceptarlo todo.

Agradeciendo solo la vida, y entonces el todo no es que cambie es que se manifestará en armonía con lo que de ti emerja porque son lo mismo, porque son uno, cuando tú te iluminas, y no hablo de la iluminación del Buda o del Cristo; cuando tú manifiestas tu propia energía de luz, de paz, de quien eres, el todo se convierte y tu entorno a ti se alinea, contigo despierta, contigo se ilumina, porque eres tú mismo/misma. No necesitas intención alguna de cambiar nada.

La única intención es de agradecer lo que ya es, que eres tú, aquí, ahora.

¡Bendito vehículo que aceptó estar aquí para que el amor se dé a conocer y se sienta en este plano!

Ser observadores sin tendencia. Observadores simplemente. Por eso él decía “no más metas”; era “suelta tu tendencia”. Vamos a tener tendencia a algo cuando creemos que algo está bien o está mal, cuando calificamos y, por supuesto, que en la vida habrá opuestos porque los opuestos son los que dan paso a la vida, esa es la dualidad.

El problema es que hemos creído que hay que tomar partido por lo bueno y evitar lo malo en lugar de simple observar el concierto de ambas fuerzas que dan paso a la vida Y tú reconocerte, desde el punto del observador, bendiciendo la vida y no calificando más la actividad, la manifestación o el resultado.

Vuelve a tu lugar, que no te confunda más esto; es otro vehículo como es tu cuerpo. Eres tú el centro. Eres tú el dios, eres tú el amor, no te identifiques más con los sucesos, obsérvalos, bendícelos y agradécelos como manifestaciones de la vida; y en esa bendición tomará el rumbo de la creación, de tu vibración, y entonces sin intentarlo, sin buscarlo, al mundo traerás armonía, traerás paz, no por querer traerla sino por manifestar lo que eres, tu propia vida, no más metas. No más esfuerzos, renuncia, abandono al amor, aceptación, silencio, vacío, para el reencuentro de ti.

Constancia y disciplina para el cuerpo y la mente. Como instrumentos que son, necesitan eso. Pero jamás vuelvas a dudar que la esencia no exista o te abandona; no estarías con vida, no existiría la vida. Si sientes desarmonía, disciplina el cuerpo, disciplina a la mente a agradecer, nada más.

Mientras vida tengas y consciencia de ello tengas, la única función, la única tarea de tu mente y de tu corazón, sea el agradecimiento para la vida.

Ese es el método.

Hazlo con disciplina y verás cómo emerges, cómo surges y cómo vuelas.

Ya muy cerca estás.

José Marti

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Acerca de José Marti

José Marti
José es un fiel amante de la naturaleza y de estar en continuo contacto con ella. Ha dedicado su vida al servicio de las personas en su ambiente laboral. Caminó al lado del maestro espiritual y gran amigo, José Luis Villanueva y, desde entonces, se rebeló como un leal transmisor de la enseñanza del Maestro, compartiendo los mensajes de amor y expansión de consciencia hasta el día de hoy.